1. Introducción

A medida que una cuenca se desarrolla, los sedimentos se van enterrando, pero también se levantan,  en distintos momentos y a diferentes tasas, dependiendo de una variedad de controles: subsidencia tectónica, fuerzas tectónicas de compresión e inversión, cambios en la temperatura en la base de la litosfera y flexura litosférica. Todos estos factores dan forma a la secuencia de sedimentos y discordancias (interrupciones en el registro sedimentario) que quedan preservadas en el registro rocoso.

El punto de partida para desentrañar la historia de una cuenca es la secuencia vertical de rocas, obtenida mediante la perforación de un pozo o a través de la exposición en afloramientos. Una vez que los tipos de roca (litologías) y sus edades han sido correctamente identificados y los espesores establecidos, es posible realizar un análisis preliminar de la historia de enterramiento. A medida que se recopila más información, es posible analizar la manera en que las rocas se han alterado por cambios en la temperatura, el estrés y el paso de fluidos. Estos factores habrán contribuido a determinar si los reservorios son de buena o mala calidad, si las rocas madre están maduras para la generación de petróleo, y el tiempo relativo tanto de la maduración/migración del petróleo como del desarrollo de las trampas.