Nueva Agenda Urbana

  Representa un cambio en la forma de pensar la ciudad, dejando de verla como un espacio físico, entendiéndose como un sistema complejo donde intervienen los actores sociales, económicos, ambientales y políticos. Las ciudades deben ser:

Inclusivas: Con un acceso equitativo a servicios y oportunidades.

Sostenibles: Menor impacto ambiental.

Resilientes: Capacidad de adaptarse a las crisis.

Participativas: Incorporación de la comunidad en decisiones.

  Además, la planificación urbana debe basarse en datos científicos y en las políticas públicas, integrando herramientas técnicas y conocimiento social. Ya que el hábitat no se diseña solo desde la arquitectura, sino desde cómo las personas viven, usan y significan el espacio.

  •   En Mendoza, se puede ver en el uso y mantenimiento de las acequias, que forma parte de nuestro día a día. Permiten distribuir el agua en un territorio árido y hacen posible mantener los espacios verdes así como la habitabilidad del espacio. Aunque su funcionamiento depende de la correcta planificación y del compromiso social, ya que el mal uso, la basura o la falta de mantenimiento afecta a toda la comunidad. Las acequias no son sólo infraestructura, sino parte de la forma en que los habitantes se relacionan con el ambiente y construyen su hábitat. La Nueva Agenda Urbana impulsada por ONU-Hábitat propone planificar las ciudades considerando las características locales, promoviendo un uso responsable de los recursos para una mejor calidad de vida.

BIBLIOGRAFÍA:

Nueva Agenda Urbana Ilustrada

Reflexiones sobre el desarrollo en América Latina y el Caribe

Mendoza y sus acequias

GRUPO 8

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