El diseño del hábitat y el urbanismo con perspectiva de género tienen un enfoque de planificación, diseño y gestión del territorio que reconoce que el espacio no es neutral, sino que refleja y reproduce desigualdades sociales entre géneros. La idea de este enfoque es identificar y transformar esas desigualdades, incorporando las distintas experiencias, necesidades y usos del espacio por parte de mujeres, diversidades y otros grupos históricamente invisibilizados. Se busca diseñar y construir ciudades, espacios públicos y viviendas más seguras, accesibles y equitativas.
Fuente:
CEPAL (2000), El progreso en derechos de las mujeres no ha sido suficiente para superar las crecientes inequidades: