El concepto de sistema territorial es fundamental porque permite entender el territorio no solo como un soporte físico, sino como una construcción social compleja donde interactúan dimensiones políticas, culturales y biofísicas.
Libro: Territorio y gestión: una construcción social (2015), donde la autora sostiene que el sistema territorial de Mendoza es un "modelo mental" que los mendocinos proyectamos sobre el desierto. No existe el oasis por naturaleza; existe porque la sociedad decidió, mediante leyes de agua y planes urbanos, construir ese sistema. El habitante de Mendoza no ve el desierto como "su casa", sino que su identidad está atada al sistema hídrico. Si se corta el agua o se secan los árboles, se daña la identidad del grupo. El sistema territorial es, entonces, una representación simbólica de la sociedad.