El paisaje no se entiende como algo fijo o meramente visual, sino como una construcción que surge de la relación entre la naturaleza y la cultura. Es una forma de leer el territorio, donde se superponen en el tiempo las acciones humanas, los procesos naturales y los significados que cada sociedad le otorga. Por eso, el paisaje funciona como una unidad dinámica, cambiante y cargada de sentido, que refleja dimensiones sociales, políticas y económicas en distintas escalas.
Cita: (Barrera Lobatón & Monroy Hernández, 2014)
Referencia (APA 7): Barrera Lobatón, S., & Monroy Hernández, J. (Eds.). (2014). Perspectivas sobre el paisaje. Universidad Nacional de Colombia; Jardín Botánico José Celestino Mutis.