El territorio se define como un espacio geográfico entendido como un sistema donde la naturaleza (objetos) y la sociedad (acciones) son inseparables, mediadas por relaciones sociales que transforman el entorno.
Tiene un valor simbólico, ya que adquiere significado a través de quienes lo habitan y se configuran en él como actores sociales. Para las comunidades, el territorio es el escenario donde se desarrollan los saberes (bienes comunes), es el soporte de la identidad.
En la vida cotidiana, el territorio se manifiesta como un proceso mediante el cual se transforma el espacio físico en un lugar propio a través de relaciones de poder, afectos y significados. No es solo la tierra que pisamos, sino la red de acciones y sentidos sociales que establecemos para sentir pertenencia en dicho territorio.
Fuente: Cárdenas Grajales, G. I. (2010). El conocimiento tradicional y el concepto de territorio. NERA - Núcleo de Estudos, Pesquisas e Projetos de Reforma Agrária, (Artigo do mês: fevereiro de 2010), 1-12.