El lugar en arquitectura es el sitio entendido no solo por su forma física, sino también por el significado que tiene y por la manera en que las personas lo viven. Reúne aspectos materiales, culturales y perceptivos, como el clima, la orientación, la historia, el paisaje, las actividades que suceden allí y las sensaciones que genera en quienes lo habitan. Por eso se considera el punto de partida desde el cual se desarrolla el proyecto arquitectónico.