Tipos de Cuencas Sedimentarias
Traducción y adaptación de Gluyas, J. G., & Swarbrick, R. E. (2021). Petroleum geoscience. John Wiley & Sons. Cap. 1.3.4 Basin Types.
2. Cuencas extensionales
Las cuencas extensionales son generadas por el movimiento divergente de las placas tectónicas, a través de dos mecanismos principales. En primer lugar, puede producirse rifting cuando una pluma o lámina térmica impacta en la base de la litosfera (rifting activo): la litosfera se calienta, se debilita y puede romperse. Un ejemplo es el Rift del África Oriental. El segundo mecanismo (rifting pasivo) es el estiramiento y adelgazamiento continental, que ha ocurrido durante todos los grandes episodios de ruptura continental.
La extensión continua eventualmente conducirá a la separación completa de las dos mitades de la placa tectónica afectada y a la generación de corteza oceánica a lo largo de la línea de separación. Las dos mitades de la placa original formarán entonces márgenes continentales pasivos. El par "espejo" más reconocido de márgenes pasivos es el de América del Sur y África, dos partes del supercontinente Gondwana que existió en la parte temprana del Mesozoico.
Distribudión de distintos tipos de márgenes pasivos en el mundo. Reproducido de Berndt, C., Planke, S., Teagle, D., Huismans, R., Torsvik, T., Frieling, J., ... & Hong, W. L. (2019). Northeast Atlantic breakup volcanism and consequences for Paleogene climate change–MagellanPlus Workshop report. Scientific Drilling, 26, 69-85.
El ejemplo de América del Sur y África constituye, sin embargo, un producto final del rifting. La extensión puede atenuarse en prácticamente cualquier etapa del proceso de rift y deriva, y en consecuencia las cuencas pueden formarse en cualquiera de esas etapas. El Mar del Norte es un ejemplo de rifting fallido, denominado en ocasiones failed rift basin.
La interacción entre los efectos tensionales generadores de fallas y la subsidencia causada cuando la corteza se enfría y se vuelve más densa crea diferencias importantes entre cuencas. En el ámbito de la geociencia petrolera, la interacción de estos procesos no solo crea cuencas de geometría diferente que pueden o no desarrollar potencial petrolero, sino que también controla la historia térmica y el movimiento de fluidos en la cuenca. Estos factores, a su vez, controlan el desarrollo y la maduración de la roca madre, así como la diagénesis del reservorio.